Historia de las curas milagrosas en Uruguay.

Desde la época de los antiguos indios Charrías, habitantes del terriotorio ocupado hoy por la república Oriental del Uruguay, se han practicado en esta zona curas milagrosas. Sea por parte del médico brujo de la tribu, sea por parte de alguna vecina del barrio.

De hecho uno de los mas célebres indígenas charrúas (junto a Vaimaca Pirú) fue precisamente un sanador, el indio Senaqué , médico "brujo" de la tribu. Aunque obviamente es posible que mucho de lo que los antiguos españoles llamaran erróneamente "brujería" fueran simplemente métodos homeopáticos o evidencias de un profundo conocimiento de la naturaleza, que sin duda estos indios de la Banda Oriental tenían.

Se cuenta que tanto el prócer uruguay José Artigas (amigo de los indios) como Lavalleja, creían en estos sanadores indígenas y practicaban algunas de sus costumbres para recobrar la salud. El tan nacional consumo del "mate" en Uruguay estaba originalmente vinculado a las curas milagrosas y a los tratamientos de purificación que prescribían estos médicos de las tribus guaraníes y charrúas.

Otro detalle muy común en Uruguy es la figura en el barrio de la "sanadora" o "doña María". Esta figura es muy típica de Uruguay y no debe confundirse con las "mae" u otras mujeres vinculadas a cultos africanos. La "doña María" del barrio, casi generalmente era una señora mayor que limitaba sus tratamientos a dos o tres cosas, generalmente (y especialmente) a la cura del "empacho" , tan común en los niños. La cura del empacho era siempre la misma: al niño se le practicaba un tratamiento llamado "tirar el cuerito" que consistía en tironear algunos sectores de la piel de los riñones o ciertos lugares que solo las "doñas María" conocían.  Muchos médicos incluso recomendaban a las madres de sus pacientes niños con empachos, que los llevaran a una "doña María" para curarlos del empacho.

La cura del empacho no era puesta en duda por nadie. Nunca escuché de un solo caso de una persona que haya sido tratada por una doña "María" y que no se haya curado completamente de este problema digestivo (llamado indigestión en otros países). Las "doñas Marías" ocasionalmente santiguaban , una práctica consistente en bendecir a la persona mediante ciertas oraciones, y ocasionalmente algunas curaban la temida "culebrilla", una especie de mancha que salía alrededor del cuerpo y el "mal de ojo".

Pero a nivel histórico, la primera persona que en Uruguay se plantea socialmente como capaz de diagnósticar sin procedimientos médicos habituales y curar enfermedades de diversa índole, es Luis Orsi.